
2.0, probablemente sea un buen nombre para este disco, porque es lo que nos muestran los hermanos Muñoz en esta nueva entrega discográfica, unos Estopa que, en esencia, son los mismos, pero totalmente renovados.
Eso lo vemos desde el primer corte de este álbum publicado a finales de 2011: “Mañanitas”, una delirante canción que mezcla cambios de ritmo que nos traen sonidos de sintetizador, sección de vientos, toques árabes, guitarras heavys, y todo ello con una de esas letras marcas de la casa que dicen mucho sin realmente decir nada, el idioma de la calle. Esta canción mezcla de estilos sirve de anticipo para lo que nos vamos a encontrar en el disco, un álbum que reúne gran variedad de influencias musicales: desde el sonido caribeño y socarrón de la nunca mejor llamada “Vacilón”, pasando por la tan típica en sus álbumes rumba catalana en “Rumba sin nombre”, a sonidos mucho más rockeros en “Estación del olvido”, o en mayor medida en “La locura” (con José a las voces en la mayor parte de la misma). El primer single del disco "La primavera" ya nos desvelaba la evolución del sonido en este álbum.
De “Me quedaré”, el segundo single del disco, podríamos decir que es la versión 2.0 del éxito de su primer disco “Como Camarón” (salvando las distancias), una canción típicamente “estopiana” que hará vibrar a sus más fieles seguidores.
Otro de los temas que sorprende en este álbum es “La bombillita”, la cual parece un homenaje a The Cure, convirtiéndose en el propio “Lovecats” de los de Cornellá. Una canción alegre que se basa en el piano con aires cabareteros, y a la cual acompaña una letra muy animada.
La balada “Un rincón de mi mundo” se empeña en demostrar la máxima de que “un susurro es más fuerte que un grito”, cantando de esta forma gran parte de la canción, dándole una ambientación que roza la genialidad (si, genialidad, no me he vuelto loco) y que acompaña perfectamente a la increíble letra de la misma.
El resto de canciones el álbum no hacen más que confirmar lo ya dicho anteriormente, nos encontramos ante un disco variado y de gran calidad. Está visto que después de más de 10 años quieren seguir esforzándose en evolucionar y encontrar otros sonidos, cosa totalmente admirable en un grupo, y además sin perder su esencia, cosa muy importante.
Además, de nuevo se han atrevido a producir ellos mismos el álbum, siendo ya el segundo tras su anterior trabajo “Allenrok”, algo muy loable y que la verdad sea dicha, no se les da nada mal.
El hecho de que el disco sea interpretado en su totalidad en los conciertos de su nueva gira demuestra lo orgullosos que se encuentran el dúo de estas nuevas canciones, y la verdad, no es para menos, les ha quedado un disco muy equilibrado e inspirado que demuestra de nuevo que Estopa no eran sólo una moda pasajera que se acababa con La raja de tu falda... y de eso ya hace 11 años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario